QUIEREME
Así en silencio, en este preciso momento, a la distancia quiéreme.
En mis fatales dias, en mis ataques de risa, en los dias que lloro, cuando tus manos se despidan de mi piel, quiéreme.
Quiéreme siempre, a cada respiro, en cada abrazo, en todos los lugares a los que vayas sin mi, en tus sueños quiéreme.
Quiéreme loca, intensa, rebelde,
quiéreme bruja, tierna.
Quiéreme sensata, honesta, hábil, a veces torpe, violenta, siempre quiéreme.
Quiéreme libre, sin miedo, sin dudas, sin lamentos, a gritos, a gemidos, a tiempo, al quitarnos la ropa, al mirarnos hambrientos, quiéreme.
Quiéreme de todas las formas, en todos los tonos, en cada lluvia; en el arcoiris, en todos los desastres, quiéreme en la guerra, en pleno canto de un pájaro, en el temblar del mundo.
Quiéreme aquí, allá, en la tristeza, en la soledad, quiéreme enferma, impulsiva, justa.
Quiéreme tanto, en exceso, antes y después del orgasmo, quiéreme diario, quiéreme a cada latido, a cada suspiro.
¡Sólo quiéreme bien!